"Lidia Paladino"
No es muy común que los grabadores utilicen el paisaje
como medio de expresión. En la historia del arte tenemos
que remontarnos al siglo de oro del arte flamenco y holandés,
donde sus artistas se embriagaron estudiando las formas de la
naturaleza, especialmente su luz. De esa época sobresalen
Jacobo Ruisdael y especialmente Hércules Seghers, un
antecesor de Rembrandt. También hicieron su aporte en
Italia, Canaletto, Tiépolo y Piranesi y en Inglaterra
Whistler.
En la época contemporánea, nos legaron las más
bellas planchas de paisajes, Millet, Rosseau, Daubigny, todos
los maestros de la Escuela Barbizón. En la actualidad
los grabadores prefieren utilizar los más variados medios
de expresión detrás de las diferentes búsquedas
sobre ideas y teorías contemporáneas.
Es meritorio el caso de Lidia Paladino, que con fresco romanticismo
– ignorando el entorno de un torvo expresionismo- se zambulle
con gran libertad y autenticidad a expresarse a través
del paisaje. Desarrolla una técnica muy personal, utilizando
el clásico aguafuerte (mediante aguatintas, barniz blando
y buril) logrando aterciopelados trazos envueltos en sutiles
grises que aportan riquezas plásticas para una sensibilidad
expresiva.
Alfredo de Vincenzo. Octubre 1991.